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martes, 17 de septiembre de 2019

Sin destino


Y he tocado la luna aún oculta,
he despertado con el sol escondido,
he recorrido las calles mojadas de lágrimas,
y he cantado sin tener voz.

Me he paseado por almas vací­as,
acariciando cada rincón,
he atrapado fantasmas
dentro de un corazón.

He besado labios que cortan,
he apostado por el amor,
he perdido la cabeza
hiriendo mi corazón.

He roto zapatos de tacón,
he bailado en aguas turbias,
he caminado descalza
por mas de un callejón.

Me acostumbré a sentir dolor,
por eso ahora cuando gano,
me enfado yo.

TCL


martes, 4 de diciembre de 2018

Corazón roto


Se ha quebrado, lo he sentido, como un cristal cuando se rompe, así ha sonado.

Se han escapado las emociones por su grieta, también el amor, la alegría... hasta el odio y el rencor.

Se ha vaciado de golpe, sin aviso previo, sin dolor...

No late, ya no hace música, solo queda la indiferencia.

Ya no llora, ni ríe, ni observa, ni ve, no suspira, ni se lamenta.

Ha dejado un hueco en el pecho, pequeño o grande, no importa, está dentro y nadie lo ve.

Se ha llevado todo; la vida, el sol, las estrellas, la lluvia de primavera, la arena bajo los pies.

Pero ha dejado la calma de un mar sin mareas, de un cielo limpio sin color, de un vuelo sin alas, de unos ojos sin resplandor, de un fuego que ya no quema, de pétalos sin flor...

Se ha quebrado, lo he sentido, lento, muy lento... éste corazón.

TCL


domingo, 26 de noviembre de 2017

No me ves



 Dices que no me ves, es verdad, estoy escondida entre las sombras de mi soledad.

 Allí donde nadie hurga, donde la oscuridad acecha, donde nadie entra a buscar por el frío que deja inerte el cuerpo del cobarde.

 Debajo de la capa de invisibilidad donde soy intocable, donde nada penetra, donde sólo yo veo las acciones de la gente con careta.

 Es cierto, no estoy, me he perdido en mi oscuro mundo, aquel que me abriga, donde no hay ojos amenazantes ni lenguas de víboras. Un mundo de recuerdos olvidados, de luces tenues y a veces de una oscuridad extrema, impenetrable por almas vacías, por seres humanos sin nombre, por cuerpos sin manos. 

 No me ves en caricias lejanas, ni en besos atrasados, no estoy en ese lugar donde miras sin ver, no me ves en tus recuerdos por no mirar tu reflejo, ese que se ha difuminado con el tiempo.

 Aquí la espera es lenta, casi agónica, pero también es certera, viendo vacíos y sombras, palabras que mienten, sentires opacos, almas neutras, valores sin dueño y pocos te amo.

Dices que no me ves, pero... ¿acaso me has buscado?

TCL


viernes, 15 de septiembre de 2017

El ocaso


La oscuridad acecha durante el día,
el enemigo se esconde entre las sombras,
el cielo se pinta de gris,
la tristeza se ahoga.

El silencio suena muy fuerte,
entre el murmullo de la gente,
se disfraza de inquietud,
deja tu cuerpo inerte.

Un frío suelo bajo tus pies,
cubierto de zapatos sin suelas,
cansados de caminar al revés,
por todas las enredaderas.

La boca ya no puede gritar,
se ha encerrado la palabra,
en un tunel sin salida 
donde la verdad siempre calla.

La mirada se ha dormido
en una cuna de plata,
la vista se ha perdido
en las noches mas largas.

El vacío se adueñará
del corazón prisionero,
el día se apagó...
donde murió el sueño.

TCL


martes, 28 de febrero de 2017

El vacío


Frente al abismo inmenso mirando
el vacío de una vida mediocre,
cargando piedras en los bolsillos
sacando el corazón por el escote.

Gritando al unísono con el eco
que repite sin cesar el desgarro
de una garganta rota y seca
que no admite mas llantos.

Parado en el borde pensativo,
sin nadie más alrededor,
te pierdes entre suspiros
de tu vida anterior.

El vacío bajo tus pies se halla
y un escalofrío recorre tu cuerpo,
una suave brisa seca
de la frente tu sudor.

El cielo gris comienza a llorar,
es hora de despedirse,
miras aquella foto
donde un día sonreíste.

Metes la mano en tu faltriquera
y coges tu primera piedra,
es símbolo de dolor
y cae sobre la arena.

Con la segunda no dudas,
no la quieres mirar,
es de color negra
y en ella tu pena va.

Lanzas una a una cada piedra,
con colores y formas,
con sentimientos y nombres,
dejando vacío los rencores.

La última la miras con cuidado,
caes de rodillas rendido
has tirado por el abismo
todo lo que estorbe.

El vacío se apodera de ti,
el miedo te inunda,
el sudor frío te abruma,
comienzas a huir.

El vuelo se torna libre,
no te pesa nada ya,
llevas los bolsillos vacíos
y hay que llenarlos de realidad.

TCL


domingo, 29 de mayo de 2016

Nadie sabe


Nadie sabe 
de mis ausencias y silencios.
Nadie sabe 
del peso de esta cruz en mis hombros.
Nadie sabe 
de mi camino sin mis zapatos.
Nadie sabe 
de las lágrimas que derramo.

Nadie sabe 
del abandono de mi alma.
Nadie sabe 
de mi risa controlada.
Nadie sabe 
de la pena acumulada.
Nadie sabe 
de la decepción encontrada.

Nadie sabe 
si canto y lloro.
Nadie sabe 
si estoy perdida.
Nadie sabe 
si antes me he roto.
Nadie sabe 
si sigo viva.

Nadie sabe nada, 
solo yo sé...
lo que callo y olvido.

TCL

miércoles, 4 de noviembre de 2015

La dama


Ella se escondió, tras sus labios rojos y su sombrero negro
con supuesta valentía.

Salió decidida a encontrarse de nuevo con él, algo inquieta.

Sabía que era la última vez, así lo había decidido, no quería 
mas mentiras, ni mas esperas.

Subió al taxi y dio su dirección, no había vuelta atrás.

Bajó y con paso decidido se dirigió a las escaleras,
respirando entrecortada, se paró un segundo y miró atrás pero...
no, mejor hacerlo y acabar con esto ya.

Sus pasos se volvieron seguros, pausados, cada escalón un poco mas.

Él ya la oía, se apresuró a abrir la puerta, allí estaba,
la dama, la mujer, la elegancia, la que roba sus suspiros...su amada.

Entró sin decir nada, sin mirarlo hasta el fondo de la estancia.

Frente a ella estaba la cama, limpia con sábanas de seda blanca.

El la cogió por detrás y empezó a besarla, por el cuello, mientras sus 
manos se deslizaban bajo su blusa.

Le quitó el sombrero y bajó su falda, desató su melena que cayó 
por su espalda, cubriendo de negro la mañana.

Ella se giró y el se perdió en su mirada, negra color café
que tanto anhelaba.Sus labios rojo pasión besó suave, ella se dejó.

Comenzaron las caricias desatadas,las ganas encerradas que ambos llevaban dentro,
se deslizaron en la cama, de seda blanca.

Las caricias no se contaban, los besos no se escondían, las manos jugaban
los cuerpos se unieron como si no hubiera un mañana.

Se amaron con pasión, con deseo y lujuria y extenuados quedaron, 
el quería abrazarla, ella se levantó en silencio.

Se dirigió al baño, se peinó, se vistió, se pintó sus labios de rojo pasión...

Se puso frente a la cama, con sombrero en mano, el tumbado la miraba.

Ella fría le preguntó: "¿me lo das todo o te quedas sin nada?"...

Esperó unos segundos, él solo la miraba, el silencio por respuesta
y ella permanecía callada, tiró un beso al aire, se colocó su sombrero,
giró y caminó segura y sonriente hacia la puerta,salió sin decir nada.

Tomó un taxi de vuelta, sabía que sucedería, y ya se acabó.

Él fue al baño, en el espejo había un mensaje escrito de rojo carmín
que parecía sangre, donde decía: "aquí se acaba tu vida, ahora sin mí 
tu existencia está vacía" y un beso como firma.

Sabía que tenía razón.